Usagi Mini Lolita


Cantidad de envíos: 92 Fecha de inscripción: 02/12/2010 Edad: 20 Localización: La Plata, Buenos Aires.
 | Tema: La terrible sinceridad. Mar Dic 07, 2010 5:09 pm | |
| Esto... Bueno, resulta que una compañera de la pensión me prestó un libro y en él encontré un texto muy bonito que me gustaría compartir con ustedes ^^ El texto fue escrito por Roberto Arlt y se encuentra en un libro llamdo "Aguafuertes Porteñas", que recopila un conjunto de artículos literarios publicados periódicamente en la prensa en 1933. Acá una breve reseña de la vida de Roberto Arlt: | Spoiler: | | | Roberto Arlt se esforzó por crear confusión respecto a la fecha original de su nacimiento encontrándose así en distintas biografías las fechas 2 ó 7 de abril de 1900. Hijo del prusiano Karl Arlt y de la italiana Ekatherine Iostraibitzer, un par de inmigrantes pobres recién llegados al país, su infancia transcurrió en el barrio porteño de Flores. En el ambiente familiar se hablaba Alemán, tuvo dos hermanas que murieron de tuberculosis. La relación con su padre estuvo signada por un trato severo y poco permisivo. Fue expulsado de la escuela a la edad de 8 años y se volvió autodidacta, trabajo en un periódico local, ayudante en una biblioteca, pintor, mecánico, soldador, manejó una fabrica de ladrillos y trabajador portuario. En 1926 escribe su primer novela El juguete rabioso, también trabajo de periodista para el diario "El Mundo" donde editaría sus famosas "Aguafuertes". Murió de un ataque cardíaco en Buenos Aires, el 26 de julio de 1942.
*Biografía tomada de Wikipedia ^^ |
Bueno, sin más acá les dejo el texto:
| Spoiler: | | | Me escribe un lector: "Le ruego me conteste, muy seriamente, de qué forma debe uno vivir para ser feliz". Estimado señor: Si yo pudiera contestarle, seria o humorísticamente, de qué modo debe vivirse para ser feliz, en vez de estar pergenando notas, sería, quizá, el hombre más rico de la tierra, vendiendo únicamente a diez centavos, la fórmula para vivir dichoso. Ya vé que disparate me pregunta. Creo que hay una forma de vivir en relación con los semejantes y consigo mismo, que si no concede la felicidad, le proporciona al individuo que la practíca una especie de poder mágico de dominio sobre sus semejantes: es la sinceridad. Ser sincero con todos y más todavía consigo mismo, aunque se perjudique. Auqnue se rompa el alma contra el obstáculo. Aunque se quede solo, aislado y sangrando. Esta no es una fómula para vivir feliz; creo que no, pero sí lo es para tener fuerzas y examinar el contenido de la vida, cuyas apariencias nos marean y nos engañan de contínuo. No mire lo que hacen los demás. No se le importe un pepino de lo que opine el prójimo. Sea usted, usted mismo sobre todas las cosas, sobre el bien y sobre el mal, sobre el placer y sobre el dolor, sobre la vida y la muerte. Usted y usted. Nada más. Y será fuerte como un demonio entonces. Fuerte a pesar de todos y contra todos. No importe que la pena lo haga dar de cabeza contra una pared. Interróguese siempre, en el peor minuto de su vida, lo siguiente: -¿Soy sincero conmigo mismo? Y si el corazón le dice que sí, y tiene que tirarse a un pozo, tírese con confianza. Siendo sincero no se va a matar. La vida, la misteriosa vida que rige nuestra existencia, impedirá que usted se mate tirándose al pozo. La vida, providencialmente, colocará un metro antes de que usted llegue al fondo, un clavo donde se engancharán sus ropas, y... usted se salvará. Me dirá usted: "¿Y si los otros no comprenden que soy sincero?" ¡Qué se le importa a usted de los otros! La tierra y la vida tienen tantos caminos con alturas distintas, que nadie puede ver a más distancia de la que dan sus ojos. Aunque suba a una montaña, no verá un centímetro más de lo que le permita su vista. Pero, escucheme bien; el día en que los que lo rodean se den cuenta de que usted va por un camino no trillado, pero que marcha guiado por la sinceridad, ese día lo mirarán con asombro, luego con curiosidad, y el día en que usted, con la fuerza de su sinceridad, les demuestre cuantos poderes tiene entre sus manos, ese día serán sus esclavos espirituales, créalo. Me dirá usted: "¿Y si me equivoco?" No tiene importacia. Uno se equivoca cuando tiene que equivocarse. Ni un minuto antes ni un minuto después. ¿Por qué? porque así lo ha dispuesto la vida, esa fuerza misteriosa. Si usted se ha equivocado sinceramente, lo perdonarán o no lo perdonarán. Interesa poco. Usted sigue su camino. Contra viento y marea, si es necesario ir contra todos. Y créame: llegará un momento en que usted se sentirá tan fuerte, que la vida y la muerte se convertirán en dos juguetes entre sus manos. Así, como suena. Usted va amirar una taba que tiene tal reverso, y de una patada la va a tirar lejos de usted. ¿Qué le importan los nombres, si usted, con su fuerza, está más allá de los nombres? la sinceridad tiene un doble fondo curioso. No modifica la naturaleza intrínseca del que la practica, y si le concede una especie de doble vista, sensibilidad curiosa, y que le permite percibir la mentira, y no sólo la mentira, sino los sentimientos del que está a su lado. Hay una frase de Goethe, respecto a este estado, que vale un Perú: "Tú que me has metido en este dédalo, tú me sacarás de él" Es lo que anteriormente le decía. La sinceridad provoca en el que la practica lealmente, una serie de fuerzas violentas. Estas fuerzas sólo se muestran cuando tiene que producirse eso de: " Tú que me has metido en este dédalo, tú me sacarás". Y si usted es sincero, va a percibir la voz de estas fuerzas. Ellas lo arrastrarán, quizá, a ejecutar actos absurdos. No importa. Usted los realiza. ¿Que se quedará sangrando? ¡Y es claro! Todo cuesta en esta tierra. La vida no regala nada, absolutamente. Todo hay que comprarlo con libras de carne y sangre. Y de pronto descubrirá algo que no es la felicidad, sino un equivalente a ella. La emoción. La terrible emoción de jugarse la piel y la felicidad. No en el naipe, sino convirtiéndose usted en una especie de emocionado naipehumano que busca la felicidad, desesperadamente, mediante las combinaciones más extraordinaria, más inesperadas. ¿O qué se cree usted? ¿Que es uno de esos multimillonarios norteamericanos, ayer vendedores de diarios, más tarde carboneros, luego dueños de circo, y sucesivamente periodistas, vendedores de automóviles, hasta que un golpe de fortuna los itúa en el lugar en el que inevitablemente debían estar? Esos hombres se convirtieron en multimillonarios porque querían ser eso. Con eso sabían que realizaban la felicidad de su vida. Pero piense usted en todo lo que se jugaron para ser felices. Y mientras no se producía lo efectivo, la emoción, que derivaba de cada jugada, los hacía más fuertes. ¿Se dá cuenta? Vea amigo: Hágase una base de sinceridad, y sobre esa cuerda floja o tensa, cruce el abismo de la vida, con su verdad en la mano, y va a triunfar. No hay nadie, absolutamente nadie, que pueda hacerlo caer. Y hasta los que hoy le tiran piedras, se acercarán mañana a usted para sonreírle tímidamente. Créalo amigo: Un hombre sincero es tan fuerte que sólo él puede reírse y apiadarse de todo.
Roberto Arlt.
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Sé que esto en sí no tiene mucho que ver con el lolita, pero me pareció muy interesante la idea que tiene este escritor de la sinceridad y lo que ella implica. Además me pareció muy alentador para esas lolitas (como es en mi caso) a las que les cuesta mucho vestirse como una porque en la ciudad en la que viven no saben practicamente nada sobre su tipo de vida y le dicen cosas generalmente horribles y de muy mal gusto. Quise publicarlo también porque me recordó al año pasado, cuando con unas amigas nos hicimos la misma pregunta que hace el lector, y también qué es la felicidad. Por esto se originó una conversación muy interesante en donde surgieron cosas como, "felicidad es poder salir sin que te digan nada. Es leer un buen libro. Felicidad es estar con los amigos. Comer algo dulce. Reír sin estar obligados a hacerlo, vestir como te guste y que no te critiquen" Sin embargo, creo que todas coincidimos cuando dijimos que la felicidad es hacer lo que nos gusta, ser como en realidad somos, sin que nos importe el que nos diran. A lo que voy, es que, sin siquiera haber leío tan interesante texto, y siendo personas tan diferentes (Yo soy la única lolita en el grupo, mis amigas son más de las que les gustan las fiestas y salir a bailar y tomar apenas tengan la oportunidad u.u), llegamos practicamente a la misma conclusión a la que llega este autor.
Ahora, también me parecería interesante si cada una/o de ustedes, hermosas rosas, dijeran qué es para ustedes la felicidad y cuál creen que es la forma en la que uno debe vivir para ser feliz. Qué opinan al respecto?
| Spoiler: | | | Perdonen si esto no va acá. Sinceramente, no sabía donde ubicarlo... u.u |
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Whitemelody Cutie Lolita


Cantidad de envíos: 257 Fecha de inscripción: 10/10/2010 Edad: 16 Localización: Onederland
 | Tema: Re: La terrible sinceridad. Mar Dic 07, 2010 5:25 pm | |
| Me encanto!! tiene mucha razon el texto!! Para mi la felizidad se vive de a ratos..uno no esta siempre feliz...no creo que se pueda vivir felizmente toda la vida...como dice el texto eso seria totalmente imposible... Uno puede ser feliz con las cosas mas simples...desde un hermoso vestido de AP o BTSSB hasta un simple (pero muy rico) caramelo. Ser feliz , a mi parecer, es muy facil pues como ya eh dicho antes...la felizidad se logra con simples y sensillas cosas. Ciertamente la felizidad es facil de alcanzar,sin ebargo...a mi parecer, algunas personas buscan tanto la felizidad...que no se dan cuenta que la tienen frente a sus propios ojos... Podria seguir hablando y hablando pero la verdad es que hoy no tengo ganas XD ah sido un dia de sol muy fuerte y odio esos dias sniff sniff ademas estoy cansada u.u
El mas dulce beso!! y muchas gracias por publicar tan encantador texto y tema n.n
Última edición por Whitemelody el Jue Dic 30, 2010 10:06 pm, editado 1 vez |
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PsychedelicDoll Lolita


Cantidad de envíos: 141 Fecha de inscripción: 19/12/2010
 | Tema: Re: La terrible sinceridad. Jue Dic 30, 2010 4:08 pm | |
| Para mi la felicidad hay que buscarla, buscar que es lo que a ti te hace feliz y buscarlo, tratar de conseguirlo y mientras uno trata se decepciona, llora, está triste. Tambien creo la tristeza es causa de que aún no encontrar lo que te hace feliz, de no conseguirlo todabía.
Hay tantas cosas que quieres y crees que esa es tu felicidad, pero quizás sea solo materialismo. Quizás tener la ropa que tu quieres, te produce una satisfacción enorme, que puede ser confundida con la felicidad. Umm la felicidad es tu proposito para vivir, lo que te da las fuerzas cada día a la hora de levantarte y pensar en que es necesario este día, y los próximos para poder cumplir tu felicidad, tu anhelo, llegar hasta el límite.
y no sé, se me apagó el cerebro xD
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